Make (antes Integromat) es una plataforma de automatización visual en la que conectas aplicaciones y servicios en un lienzo de arrastrar y soltar para construir flujos de trabajo, llamados escenarios, sin escribir código. Cada escenario es una cadena de módulos que pasan datos de una app a la siguiente, con ramificaciones, filtros, iteradores y gestión de errores.
Make ya no usa números de versión tradicionales; evoluciona de forma continua. Su estado actual lo definen dos grandes cambios. Primero, el 27 de agosto de 2025 la unidad de facturación pasó de operaciones a créditos (conversión 1:1), acercando a Make a un modelo de pago por uso donde un paso de IA o de código puede costar más de un crédito. Segundo, Make AI Agents pasó a estar disponible de forma general, permitiendo construir agentes autónomos directamente dentro de los escenarios, con una AI Agents Library y más de 350 integraciones específicas de IA.
En cuanto a capacidades, Make anuncia ahora más de 3.000 integraciones, disparadores en tiempo real y programados, webhooks, módulos HTTP/API, almacenes de datos y variables personalizadas reutilizables. En los planes de pago puedes usar tus propias claves de API de OpenAI, Anthropic o Gemini para los pasos de IA.
Los precios se organizan por niveles. Free cuesta 0 $/mes con 1.000 créditos, un máximo de 2 escenarios activos y un intervalo mínimo de programación de 15 minutos. Core cuesta 9 $/mes con facturación anual (10.000 créditos, escenarios ilimitados, intervalo de 1 minuto). Pro cuesta 16 $/mes anual, añadiendo ejecución prioritaria y variables personalizadas. Teams cuesta 29 $/mes anual con roles multiusuario. Enterprise tiene precio a medida. La facturación mensual sale entre un 15 y un 20% más cara (unos 10,59 $ Core, 18,82 $ Pro, 34,12 $ Teams), y los packs de créditos (20k/40k/80k+) amplían los límites.
Las limitaciones principales son prácticas. El modelo por créditos dificulta prever el gasto en escenarios con mucha IA, el tope de 2 escenarios y el intervalo de 15 minutos del plan gratuito se quedan cortos para trabajo real, y el modelo visual sigue teniendo curva de aprendizaje cuando los escenarios crecen con routers anidados y gestores de errores.
Make encaja con quien quiere una herramienta visual potente de automatización sin código y ahora desea integrar agentes de IA dentro de esas automatizaciones en lugar de unir servicios sueltos a mano.
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